Nuevo estudio sobre los efectos adversos de los procesos de expansión y dispersión de la urbanización (‘urban sprawl’) 20-03-2007 El nuevo estudio elaborado por James McElfish (Environmental Law Institut
de Estados Unidos) señala que el futuro desarrollo urbano estadounidense no
debería reproducir los actuales esquemas de urbanización dispersa (‘urban
sprawl’) y enumera diez efectos adversos que se han puesto de manifiesto en
los últimos años. De manera similar a lo señalado por la Agencia Europea de
Medio Ambiente en su informe de 2006, el nuevo estudio destaca que el control
del ‘urban sprawl’ debería ser un tema prioritario en las agendas
políticas.
El estudio titulado ‘ten things wrong with sprawl’, señala que la
urbanización dispersa no sólo tiene un impacto negativo sobre las
infraestructuras y la sostenibilidad de las ciudades, sino también sobre sus
servicios y dotaciones, así como sobre su desarrollo económico y cohesión
social.
En las ciudades dispersas, los recursos disponibles para infraestructuras se utilizan para financiar la construcción de nuevas carreteras, colegios y redes de abastecimiento y recogida de residuos, incrementándose el coste social del transporte. El fenómeno del 'urban sprawl' tiene también graves consecuencias medioambientales: las áreas urbanas dispersas tienen un mayor consumo de energía y de recursos naturales; y el entorno natural, el agua y la calidad del aire se ven afectados negativamente. James McElfish señala igualmente que es más difícil el desarrollo comunitario de las zonas urbanas dispersas, ya que las mayores distancias entre vivienda, lugar de trabajo, colegios y zonas de ocio impone una importante penalización de tiempo, lo que dificulta el desarrollo social. 20/03/2007
Fuente: Environmental Law Institut (EEUU) Enlaces“Ten things wrong with sprawl” (PDF, Eng, 132 KB) volver |


