Políticas Urbanas en España Con la aprobación de la nueva Constitución de 1978, el Estado Español que
contaba con una organización centralizada, quedó configurado con 17 Comunidades
Autónomas, que tienen en sus respectivos ámbitos plenas competencias en muchas
materias, entre otras las del diseño de políticas urbanas, en colaboración con
los Municipios que cuentan con un elevado grado de autonomía, además de las dos
ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. No obstante la administración General del
Estado, a través de los distintos Departamentos Ministeriales competentes,
desarrolla políticas urbanas fundamentalmente en los ámbitos de vivienda y
suelo, transporte y comunicaciones, o medio ambiente urbano.
De acuerdo con este esquema hay tres niveles de administración implicados en el diseño de las políticas urbanas: el Estatal, el Autonómico, y el Local. Contexto histórico.
España ha sufrido un rápido crecimiento poblacional sobre todo en los periodos 1960-1970 y 1970-1980, propiciado por el aumento de la industrialización, localizada sobre todo en el entorno metropolitano de las grandes ciudades, como Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao y Zaragoza. En todas estas áreas urbanas se produjeron en el decenio 1960-1970, tasas de variación poblacional anual por encima del 3 %, y en el caso de Madrid por encima del 4%. El periodo 1970-1980, fue igualmente de un gran crecimiento poblacional, aunque se aminoró el crecimiento con tasas del 2% (Madrid), o por debajo del 2%. En los decenios siguientes se ha minorado en gran medida el crecimiento poblacional, que ha llegado a ser mínimo a finales del periodo 1990-2000. A partir sobre todo del año 2000, el aumento constante de la emigración, está contribuyendo al crecimiento continuado del crecimiento vegetativo. España cuenta con una población de 43.197.684 habitantes (2004), y una densidad de 85 habitantes/km2, que la sitúa en un punto intermedio a nivel europeo, entre los países centrales más poblados y densos, y los menos poblados del Norte. El rápido crecimiento poblacional, antes aludido (1960-80), concentrado en los entornos metropolitanos de las grandes ciudades, generó un gran déficit de infraestructuras, viviendas y equipamientos, y en consecuencia un deterioro de la calidad urbana. A ello se unió a partir de mitad de los 70, el declive industrial, de algunos ámbitos como el de Bilbao, y el área central de Asturias, dedicados sobre todo a la industria siderúrgica y naval, que entró en crisis en la Europa occidental. A partir de la entrada en vigor de la nueva Constitución, la descentralización política y administrativa, con la asignación de más recursos para las ciudades y Comunidades Autónomas, la mejora de la economía y las grandes actuaciones del Estado en infraestructuras, comunicaciones, equipamientos, y en materia de suelo y vivienda, están contribuyendo en los últimos años a la mejora de la calidad urbana, en todas las regiones españolas. El ritmo de crecimiento del parque de viviendas en los últimos años, ha sido espectacular, y todavía se mantiene. Sin embargo, se ha combinado con elevadas alzas en los precios de la vivienda, lo que plantea el problema del acceso a la vivienda para un importante segmento de la población. Además, la reducción del tamaño de los hogares y el aumento constante de la emigración genera una nueva demanda de vivienda. Organización
España cuenta con un sistema urbano conformado por un conjunto de 4 grandes áreas urbanas de más de 1.000.000 habitantes (Madrid, Barcelona, Valencia, y Sevilla), localizadas excepto Madrid en la periferia de la península; 9 áreas urbanas comprendidas entre 500.000-1.000.000 habitantes (Bilbao, Málaga, Área central de Asturias, Zaragoza, Alicante/Elche, Bahía de Cádiz, Vigo/Pontevedra, Murcia y las Palmas de Gran Canaria); 35 áreas urbanas comprendidas entre 100.000-500.000 habitantes; y 30 áreas urbanas comprendidas entre 50.000-100.000 habitantes. Hay por tanto en todo el territorio 78 áreas urbanas mayores de 50.000 habitantes. Debido sobre todo a las características físicas territoriales, de comunicaciones, de localización de enclaves industriales, asentamientos turísticos costeros, etc, la población está distribuida irregularmente, concentrándose sobre todo en la periferia peninsular, y en el área metropolitana de Madrid, que está enclavada en el núcleo central de la península escasamente poblado. Actualmente además del área metropolitana de Madrid, que presenta un fuerte crecimiento, son las áreas urbanas intermedias como Málaga, Alicante/Elche, y sobre todo Murcia y Vigo/Pontevedra, las que ofrecen un mayor dinamismo poblacional. Se mantiene por tanto la tendencia del crecimiento periférico peninsular (en el arco mediterráneo muy ligado al turismo), y del núcleo central en torno a Madrid. Las Comunidades Autónomas cuentan en sus respectivos ámbitos con amplias competencias para el diseño de las políticas urbanas, contando con capacidad legislativa para la aprobación de sus propias leyes urbanísticas. Los Ayuntamientos en los ámbitos municipales participan igualmente en el diseño y puesta en práctica de las políticas urbanas. La Administración General del Estado, desarrolla también políticas urbanas propias de acuerdo con sus competencias sectoriales, fundamentalmente en los ámbitos de vivienda, suelo, comunicaciones y transportes. Problemas actuales España ha presentado sobre todo en la década 1990-2000, un crecimiento vegetativo muy escaso, y un indicador de la fecundidad de los mas bajos del mundo, muy por debajo de la media de la Unión Europea. En 1996 se alcanzó la cifra de 1,16 (nº de hijos por mujer), mientras que la media de la Unión Europea era de 1,44. El aumento constante de la emigración a partir sobre todo del año 2000, está contribuyendo al crecimiento del mencionado indicador, que no obstante sigue estando por debajo de la media europea. El envejecimiento de la población plantea múltiples problemas como el sostenimiento de las pensiones de jubilación, la asistencia sanitaria, y una mayor exigencia de equipamientos de atención a la tercera edad. El aumento de la emigración produce diversos efectos, por un lado el rejuvenecimiento de la población, la incorporación al mercado de trabajo de jóvenes trabajadores y por tanto el aumento de aportaciones al sistema de Seguridad Social, y por otro lado plantea una nueva demanda de equipamientos, vivienda y problemas de integración social. La vivienda es uno de los problemas que centra la atención de los ciudadanos, ya que aunque el parque de viviendas actualmente existente sería suficiente para atender la demanda poblacional, hay un segmento de la población que por su nivel de ingresos no puede acceder a la compra de vivienda en el mercado. Una de las características de la tenencia de vivienda en España, es el escaso porcentaje de vivienda en alquiler (11% según el censo de 2001), muy por debajo de la media europea. El nuevo Plan Estatal de Vivienda 2005-2008, además de las ayudas a la vivienda en propiedad, fomenta la tenencia de vivienda en alquiler, favoreciendo a los colectivos con menores rentas y con necesidades especiales, con particular atención a los jóvenes. Es muy importante el tema de la segunda residencia, muy ligada al turismo, que se concentra mayoritariamente en la franja costera de la península, sobre todo en el arco mediterráneo. La dinámica constructiva que se mantiene desde hace mucho tiempo, y que se ha acelerado en los últimos años, está produciendo una fuerte presión sobre el medio natural, y una ocupación extensiva del suelo. Es por ello importante impulsar políticas activas que, sobre la base de los instrumentos de planeamiento territorial y urbano, y el mantenimiento de la legalidad, aseguren un desarrollo urbano sostenible a largo plazo, para lo que deben cobrar más importancia los instrumentos de rehabilitación y revitalización del tejido urbano ya existente. En los últimos años se ha hecho un gran esfuerzo en materia de grandes infraestructuras de transporte, creación de nuevos equipamientos, y de regeneración de los centros de las ciudades, que han mejorado sensiblemente el medio ambiente urbano. En estas grandes operaciones han participado generalmente las Administraciones Central, Autonómica y Local. Programas.
Además de otros Departamentos de la Administración General del Estado, el Ministerio de Vivienda cuenta con competencias en el ámbito de las políticas urbanas, que se desarrollan fundamentalmente mediante los siguientes instrumentos: Ley de Suelo 8/2007: La nueva Ley de Suelo estatal aborda el régimen del suelo y la igualdad en el ejercicio de los derechos constitucionales a él asociados: además de los derechos y deberes asociados a la propiedad, los derechos constitucionales de participación ciudadana en los asuntos públicos, el de libre empresa, el derecho a un medio ambiente adecuado y, especialmente, el derecho a una vivienda digna y adecuada, al que la propia Constitución Española vincula directamente con la regulación de los usos del suelo en su artículo 47. Plan de Vivienda (2005-2008), que plasma la coordinación y cooperación con el resto de las Administraciones implicadas y agentes del sector. Las principales novedades y líneas de financiación del nuevo Plan son el fomento de la vivienda en alquiler y de la regeneración del tejido urbano residencial mediante Áreas de Rehabilitación Integral y las ayudas especificas para los jóvenes. Las Comunidades Autónomas son las encargadas de gestionar la ejecución del Plan en su territorio y, en varios casos, arbitran ayudas complementarias a las del Plan estatal. Política de Suelo. El Ministerio está desarrollando la política de gestión de suelo de titularidad estatal, no destinado actualmente a usos administrativos, para destinarlo a dotaciones, equipamientos y vivienda protegida. Dicha gestión se concierta con las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos. Muchos de estos suelos pertenecen a antiguas instalaciones militares del Ministerio de Defensa, e instalaciones ferroviarias o portuarias en desuso del Ministerio de Fomento. En otros casos se trata de terrenos adquiridos por SEPES (Entidad Pública Empresarial de Suelo dependiente del Ministerio de Vivienda) para hacer desarrollos residenciales o parques empresariales. Como resultado de esta política -y de acuerdo con los datos disponibles en enero de 2007-, se han comprometido más de 17 millones de m² de suelo para más de 52.000 viviendas protegidas, y se han movilizado más de 3 millones de m² de suelo para otros usos de interés social, como dotaciones y equipamientos educativos, culturales o sociosanitarios. Sistema de Información Urbana (SIU). El Ministerio de Vivienda está desarrollando un sistema de información basado en variables estadísticas e información sociodemográfica, para conocer la realidad urbana y territorial. Dicho sistema servirá de soporte para la producción de informes y estudios monográficos, procesos de toma de decisión de las políticas urbanas, y proporcionará mayor transparencia al mercado del suelo. Uno de sus resultados es la publicación de Atlas estadísticos de las Áreas Urbanas en España. |


